martes, 8 de enero de 2013

Rutas ecológicas por Valencia: pretiles, puentes y la Pechina

LOS PRETILES Y SU ENTORNO. LOS PUENTES

 


Valencia se caracteriza por el gran número de puentes que atraviesan el viejo cauce del río Turia, hasta quince puentes, algunos medievales como el de la Trinidad, Serranos, el Real, otros más modernos como la Pasarela, el famoso Pont de Fusta peatonal y los más modernos de factura de Santiago Calatrava. El de las flores es uno de los más conocidos.
Este conjunto de puentes se complementa con el sistema de defensa y contención de las aguas que permitiera prevenir las inundaciones y es conocido como los pretiles y su entorno.

Este conjunto constituye una obra colosal por su extensión y unidad, como pocas defensas fluviales de Europa hallamos de comparables. 
El principal trabajo de protección se conoce como la obra “Vella” comenzada entre los puentes de la Trinidad y del Real, y del Puente del Real al del Mar entre 1591 y 159. Los pretiles, por su parte se iniciaron desde el puente de Mislata hasta el de san José entre 1606 y 1674, llegándose hacia Monteolivete por el año 1729. 
Los pretiles contienen además algunas obras decorativas, concentradas en lo que fue Paseo de la Pechina, como barandales, rampas, escaleras y obra pétrea. En especial en el pretil sur, frente a la calle del Beato Gaspar Bono y el ángulo de la cerca del Jardín Botánico, se halla una rampa ancha que baja al río con fecha de 1765. Se trata de un pretil de malecón, es decir, por el que se bajaba para cargar y descargar al cauce del río, con carros tirados por caballos o con bestias de tiro o acémilas. La citada rampa posee unos badenes en piedra que podemos considerar los antepasados de nuestros peraltes reductores de velocidad de vehículos a la entrada de los pueblos. 


Se trata según me comenta Mario, un amigo ciclista, de reductores de velocidad para que los carros pudieran descender sin peligro hasta nuestro cauce del Turia para cargar la madera que venía de Ademuz, llenar cántaros de agua o realizar otras funciones. Al pie de este pretil de malecón hay un gran estribo invertido en forma convexa. La famosa pechina que dio nombre al paseo de la pechina y estuvo sepultada unos dos metros por debajo del cauce el pasado siglo, lo que muestra la subida de la tierra del cauce en dos siglos. 


El mismo tipo de pretil de malecón volvemos a encontrarlo en la ancha rampa del Puente de Serranos, lo que nos confirma en la idea de que eran los dos muelles principales en que entraba a la ciudad la carga de madera y otros materiales que llegaban en balsa a la ciudad desde el interior de la vega del Turia y que era el lugar de descanso de las acémilas antes de entrar a la ciudad. 

Si nos dirigimos un poco más hacia arriba en el parque del río Turia, a la altura de la “Casa del Agua” podemos advertir en los muros los sillares que señalan el arco por donde salía la antigua toma de agua de esta acequia. Actualmente su origen desde el río Turia procede del azud del repartiment, en el término municipal de Quart de Poblet.



La salida de agua de la acequide Rovella junto al actual Palau de la Música (2011) y en 1915 en un concurso de tiro de palomo.




Azud del agua en 1946



Azud del agua en 2012






Los elementos vegetales y arbóreos, tanto mediterráneos como americanos, dan vida nueva al rejuvenecido cauce de la ciudad, entre cuyos árboles nos resultan particularmente interesante la jacaranda del Brasil y el árbol botella de Perú y Sudamérica, los cuales florecen dos veces, en primavera y otoño, o incluso en diciembre, al provenir del cono sur.
              Árbol botella junto a Mislata en el cauce del río Turia

Bello paraje y único por su historia y valores culturales, así como por sus jardines urbanos que nos posiciona como únicos en Europa. Solamente pidamos añadir a este cinturón de vegetación la conexión con la ampliación del botánico que lleva años paralizada.

 Véase 

y sal de ruta con nosotros

martes, 4 de diciembre de 2012

Navidad y el goce del Mercado de alimento en españa y Valencia



Se acerca la Navidad y todos y todos nos pasamos alguna vez por el Mercado Central de Valencia. Lleno de luz y color, perfumes y aromas, con su cúpula central en cerámica resplandeciente que recuerda la importancia de nuestra naranja, presente en nuestro inconsciente colectivo y causa de nuestra un día prosperidad material. 

Los grandes mercados europeos pasan por los populares, como la Boquería de Barcelona o el de San Miguel en Madrid, convertido en centro gourmet.
El Mercado Central de Valencia fue diseñado en estilo modernista allá por 1914 por Francesc Guàrdia y Alexandre Soler formados en el modernismo de Barcelona.
En Paris existen todavía, cubiertos o semicubiertos, dedicados a la alimentación, el Marché Saxe-Breteuil junto a la torre Eiffel, el Marché Bastille junto a la célebre prisión y el Marché les enfants rouges, junto al antiguo hospicio de niños vestidos de uniforme encarnado, el más antiguo, de 1628. Pero el más famoso y citado en la literatura diociochesca son Les Halles, donde se podía obtener desde la fruta y verdura hasta la última moda pasando por muebles de estilo Luis XIV.


 Destruidos, por desgracia, para construir un nuevo barrio residencial, el barrio “Les Halles” y una monumental torre de oficinas que rasga la noche parisina, la Tour Montparnasse.

Otro ejemplo más próximo a nosotros es el de Les Halles de Angouleme, un bello mercado cubierto. Construidas en el siglo XIX, el mercado es un vestigio de la arquitecura industrial de fin de siglo. 

 

Se inspiran en las de Paris ya mencionadas y se elevan en la parte alta de la ciudad, con bella panorámica, sobre el antiguo castillo del duque de Angulema.
Fueron restauradas en 1991 como las de Valencia, símbolo ambas de la alianza y el respeto entre la tradición y la modernidad.

El Mercado Central de Valencia guarda cierto paralelismo con la elegancia del de Les Halles de Angulema, con su crucero central, la bella iluminación, el uso de la cerámica con flores y frutos y las vigas de hierro de orden clásico acabadas en hojas de palmera. Nuestras vigas son de color ébano para insistir en el respeto que el progreso rinde a la tradición.

          El mercado de Nazaret proyectado sobre el Mercado Central de Valencia

Visitemos el Mercado Central estas Navidades, visitémoslo siempre.
JVN

jueves, 29 de noviembre de 2012

Iben Gabirol: primer filósofo judío en Valencia




 

 
     Situación de la judería sobre plano de Manuel Sanchis Guarner, La ciutat de València, 1972

La primitiva judería valenciana tenía al sur como límite la puerte de Xarea y al norte la antigua alcasseria o mercado musulmán. Durante la ocupación musulmana tendría una ocupación relativamente pequeña, dedicada a la artesanía y el comercio, con algunos personajes dedicados al estudio de la Ley y las tradiciones judías. España fue la edad de Oro del judaísmo tanto en poesía como filosofía y los últimos años de su vida los pasó en la Valencia islámica, poco antes de su conquista por el Cid, un filósofo judío de gran importancia, llamado Ibn Gabirol.
Salomón Ibn Gabirol fue el primer filósofo hebreo de la península Ibérica. Nacido en Málaga hacia 1030, se trasladó de allí a Zaragoza al seno de una comunidad judía en disputa con la de Granada y pasó sus últimos años en Valencia, donde murió hacia los treinta años. Fue un filósofo insigne de España. Le preocupan las relaciones entre Dios y el mundo. Como Filón de Alejandría había desarrollado la teoría del Logos que desarrollaron los filósofos neoplatónicos, Gabirol la recoge pero la modifica en dos puntos: introduce el concepto de la voluntad divina, como término medio entre Dios y las emanaciones de seres animados e inanimados, que no representan por ello una necesidad mecánica e inevitable. Además, consideraba la materia como una de las primeras emanaciones, siendo entonces espiritual, y la materialidad una propiedad accesoria del espíritu. Por otra extraña paradoja su Meqor Hayyim (“Fuente de la Vida”) fue estudiada más por los filósofos cristianos que la tradujeron del árabe como fons vitae y a él como Avicebron. Pero sus ideas las recogieron en el siglo XIII el movimiento de la Cábala (concepción de la creación, espiritualización de la materia).
Los judíos bajo dominación musulmana ocuparon algunos cargos como traductores e intérpretes, consejeros de reyes e incluso visires por el carácter de puente entre culturas de su historia y se dedicaron al comercio de pieles del norte con la seda del sur y las especias y metales preciosos de oriente.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Parejas de Belugas oceanográfico e inteligencia cognitiva

 
El oceanográfico de Valencia cuenta con dos blancas ballenas beluga en su acuario del Ártico con forma de iglú de Laponia. Se llaman Yulka y Jairo.
El nombre de beluga deriva del vocablo ruso byelukha, que quiere decir blanco. Según “ecologistas en acción” entre 1999 y el el 2003 llegaron al oceanográfico estos dos belugas, Yulka y Kairo procedentes del acuario del “mar del Plata” y a su vez de Mosću, donde se encontraban en un centro de investigación.
Las belugas miden hasta cinco metros y pesan 900 kilos, tienen una cabeza graciosa y flexible, con una frente o “melón” arrugado sobre unos ojos de mirada inteligente, el torso sin aleta dorsal y una natación elegante, muchas veces de espaldas, mientras emiten variedad de sonidos acústicos.


La cabeza es la anatomía más estudiada de las belugas por su peculiar forma de comunicarse, con silbidos gañidos, chirridos, gorjeos y chasquidos, hasta 32 tipos de sonidos. Algunos son de galanteo, como suaves susurros, otros de enfado con chasquidos de la mandíbula y paladar. El biólogo Manuel Castellote explica este sistema de comunicación a la vez que su utilidad para pescar hasta 400 metros de profundidad al pasarse más 20 minutos sumergidas. La emisión de sonidos se facilita por la capacidad de girar el cuello unos 90º y la audición es aún más peculiar pues al carecer de oídos externos es la mandibular la que trasmite las vibraciones del sonido al oído interno que las descifra.(“Qué nos dicen las belugas”: Ideal.es, 15-11-2008)
Detectores de sonidos han sido desplegados en Alaska y Noruega para profundizar en el lenguaje de estas belugas. Pero, ¿tienen sentimientos y emociones cognitivas?

Si nos trasladamos al noroeste de Rusia, al menos saber apreciar la belleza y la danza de un cuerpo de mujer que se sumerge en apnea hacia las heladas heladas aguas del Mar Blanco. Allí, Natalia Avseenko se sumergió por primera vez para bailar con las belugas, en abril de 2011. ¿Responderían airadas o amistosas? La primera vez se sumergió “en húmedo” es decir en un traje que deja filtrar agua helada, rápidamente adaptada a la temperatura del cuerpo. La segunda vez sin traje, vestida de “Eva” con su pareja de amigas, macho y hembra, como las de nuestro oceanográfico de Valencia, pero en libertad. Según un ideario británico, podemos considerar la la escena con la premier de un ballet acuático singular y un diario británico la comparó con la ninfa de un cuadro prerrafaelista y la “donación de su cuerpo a la ciencia”.


Por otra parte, las belugas de nuestro oceanográfico de la ciudad de las artes viven una vida alegre hasta cierto punto.
En enero de 2009 fueron papás lo que supondría una alegría inmensa. Pero el gozo duró poco. La joven e inexperta mamá Yulka no se prestó a alimentar el bebé y la alimentación artificial no dio resultado por lo que el beluguita falleció a las 25 días. Pero según un informe de “ecologistas en acción” recogido asimismo en ecocéanos ya desde cinco años antes, junio de 2004 se observa un comportamiento especial en el macho, que algun psicólogo clínico calificaría claramente de “depresivo”. Como guía de turismo voy hasta tres veces a la semana a este acuario y Kairo se mantiene “justo a la entrada, flotando de cara a la pared, no se mueve, levemente la aleta caudal en algunas ocasiones, y así pasa las horas y los días.” Esta descripción la he comprobado decenas de veces. Dicen que el oceanográfico lo achaca a su avanzada edad. La hembra por su parte se mueve en círculos constantes, gira su hermosa cara hacia el cristal para saludar a los niños y guiña el ojo a las cámaras.
¿Qué opinas?¿Le afectó más al papá Kairo la pérdida del bebé beluga? ¿O añora los espacios abiertos del Mar Blanco de Rusia donde jugaría con Natalia Avseenko? ¿Tú qué harías?