viernes, 13 de septiembre de 2013

La Casa de la Seda: ¿Se puede tardar tanto?


No hablamos de lo que tarda un gusano en convertirse en crisálida y fabricar su capullo de seda de hasta kilómetro y medio de longitud, unos 35 días, ni tampoco del proceso de fabricación del hilo de seda, desde el trenzado, tejido, teñido, y producción del diseño en una fábrica , que puede durar hasta seis meses según temporada, hablamos de la restauración de la casa del Arte Mayor de la Seda, cuyo patrón es san Jerónimo, tiene más de seis siglos de existencia y se encuentra en estado semi-ruinoso en la calle del Hospital de Valencia.construido en el siglo XV y catalogado como Monumento Histórico Artístico” y Bien de Interés Cultural. Su valor radica tanto en ser una joya arquitectónica contemporánea a la Lonja de la Seda, con suelos cerámicos y frescos únicos, con un bello jardín renacentista y junto a los hermosos y recién restaurados jardines del hospital. Su importancia inmaterial radica en ser la sede del gremio de sederos, institución que funciona hasta el presente, situado en el barrio de Velluters y testimonio de la industria familiar tradicional de este producto que nutría la primera burguesía emprendedora de Valencia en siglos posteriores.
Fachada actual Casa del Arte Mayor de la Seda

Según noticias recientes aparecidas en los diarios locales, Levante y Provincias, se ha intentado negociar un acuerdo con el Ayuntamiento de Valencia encaminado a su restauración, hasta ahora sin resultado. Con la Conselleria de Infraestructuras de la Generalitat se esperó recibir una ayuda de un millón largo de euros, la Diputación concedería a fábricas de seda en mocada ayudas de 60.000€ pasando de largo ante este monumento. Finalmente, se estudió la cesión del edificio al ayuntamiento por 50 años a cambio de optar al 1% cultural de las obras públicas de Fomento, partida gestionada desde Madrid. Las últimas noticias apuntan a un convenio con el Ayuntamiento y la Generalitaat sin renunciar al 1% cultural. El presidente del Gremio, Vicente Genovés ya sólo queda pedir ayuda a las comisiones de Patrimonio del Parlamento Europeo, ante la amenaza de derribo de esta joya arquitectónica.
Tienda Museo

Entretanto recogen ayudas a través de la hermosa tienda museo que ocupa la parte oeste del edificio donde se recoge el proceso semi-artesanal de la seda En nuestra visita a la tienda museo Don Vicente Genovés, con toda amabilidad, nos comenta el laborioso proceso de un obrador de la seda desde el trenzado hasta el tejido. 
  • Trenzado. Todavía en madejas, la seda vuelve a los cañones para hacer la urdimbre. Se usa la fileta, llamada también trascanadera, para la distribución de los hilos de la urdimbre en el urdidor. Y el Mozo de doble brazo para colgar las madejas y prepararlas para el devanado. El devanador manual, para devanar la madeja en el único hilo que se utilizará en el urdidor. Urdidor vertical para distribuir y medir la cantidad de hilos necesarios para hacer el tejido. 
Mozo de doble brazo
Urdidor vertical

Devanadora manual


  • Tejido. La trenza obtenida pasa al telar donde empieza la tejeduría en un telar mecánico accionado con los pies con estampado por rodillos.
  • Producto final: un fino paño de seda que realizó el maestro sedero Don Vicente Enguídanos (ver YoTube)

    Telar mecánico
    Tejido de D. Vicente Enguídanos











La concejal de cultura del Ayuntamiento, Mayrén Beneyto propone unir este museo restaurado con la Lonja de la seda. Naturalmente que es su complemento natural para una ruta temática de la moda y la seda en Valencia. Y cómo no, como un primer paso para una futura red de museos temáticos que incluya el del arroz y la Semana Santa del Cabañal, el Museo de las Rocas del Corpus y el Museo de Cerámica González Martí entre otros.

José-Vicente Niclós
Apit

martes, 3 de septiembre de 2013

Agujas curiosas: Visita a les Agulles de Santa Agueda, Visitas turísticas guiadas de Valencia



Nos hemos acercado a visitar las “Agulles de santa Agueda” en el parque natural del Desierto de las Palmas. Las sorpresas llegan desde todas las partes pues se trata de un territorio con una microreserva de flora mediterránea, con un pasado religioso notable dada la presencia de la orden del Carmelo desde tiempos remotos, y una onomástica  poética. Como la palabra “desierto” que alude al alma en el lenguaje místico en su lucha por encontrarse con Dios en lugares solitarios de oración, conocidos como eremitorios.
Bahía de Benicassim desde el Bartolo

El nombre del pico más alto, el “bartolo” (729mt) debe su nombre al hermano Bartolomé. Uno de los más afamados frailes que aquí habitó, del cual se cuenta que se tumbaba en la cumbre a gozar del paisaje y de una cabezadita “a la bartola”. Aunque otros digan que la bartola es la panza o que la fiesta de San Bartolomé, el 24 de agosto significaba licencia para la holganza.


La segunda geológica importante, tras el Bartolo, son las Agujas de Santa Águeda” a una de las cuales subimos desde la Font del Senyor. Sus formas rosáceas y rojizas les dan un particular encanto fantasmagórico por su suave colorido junto al azul intenso del mar y el verde suave de los palmitos y otras plantas mediterráneas. La formación rosácea procede del triásico, hace unos 250 millones de años, con conglomerados de rodeno rojo que descansan sobre pizarras grises. Su aspecto piramidal y de cúspides puntiagudas junto a laderas piramidales de areniscas triásicas teñidas de color rojo fuerte o sonrosado las hace tan llamativas que se le da el nombre de agujas o crestas.

 
Las Agujas en formación rosácea

Agujas apuntando al Bartolo


El nombre de Santa Águeda, en cambio, no se lo dio un geólogo sino un posible religioso imaginativo con vocación de teólogo, de la zona, como nuestro fraile Bartolo.
El santoral dice que Santa Águeda fue una mártir de Catania, en Sicilia, en los primeros siglos del cristianismo, relacionada también con las montañas de Sicilia. Nació en Palermo hacia el 230 de la era cristiana, mujer fervorosa de quien se enamora Quinciano, gobernador de Sicilia. Ella huye a Catania y se le aplica el tormento de parte del antiguo amante y ahora poderoso tirano despechado. Entre los instrumentos que se usan para su martirio tenazas o agujas para destrozar el pecho de la virgen. San Pedro se le apareció e iluminó su celda para llevarle la curación. Más tarde la acuestan sobre llamas ardientes y muere murió hacia el 5 de febrero de 251. Según cuentan el volcán Etna hizo su erupción un año después de la muerte de la santa..
El ermitorio de Les Santes está situado en el barranco del mismo nombre, a unos siete kilómetros de Cabanes. 
Eremitorio de Les Santes

Un obispo de Tortosa ordenó a los fieles de Cabanes reconstruir el antiguo ermitorio en ruinas y en el 1617 se colocó en el nuevo altar la imagen de Santa Lucía y Santa Águeda. En 1617 se colocó en el altar mayor las imágenes de las patronas. Fue un sacerdote de Cabanes , quien recomendó a los carmelitas fundar en el Desierto de las Palmas hacia 1698, con la advocación de dos mujeres. Lucía, una patrona de la vista, y Agueda, patrona y defensora de la libertad de las jóvenes. Las fiestas dedicadas a Santa Águeda en la Península Ibérica confirman este papel de defensora de la igualdad de género contra abusos injustos, como en Castilla, donde a las mujeres se les entrega los bastones de mando por un día, y en el País Vasco donde la víspera se reúnen grupos de cantores con bastones o “Makilak”. En Zaragoza y también en Catania, se regalan dulces en forma de pecho de mujer como reliquias de la santa, con merengue y cereza o de nata relleno de trufa.

Nos queda por aclarar la presencia del nombre tan curioso de Agulles de Santa Águeda. Las montañas gemelas en forma de pecho son comunes en la Península, pero aquí en especial resaltan las formas puntiagudas a manera de gancho o agujas. La dedicación a Santa Águeda, ¿la daría un religioso carmelita al relacionarlas con el santuario cercano?. La forma de “agujas” naturalmente nos recuerdan los instrumentos de tormento con los cuales los verdugos sicilianos quisieron privar a la santa de su femineidad. Si observamos de cerca las agulles hacia el monte Bartolo podemos recorrer un relieve cuya cima mayor recuerda la cabeza de la virgen mientras el resto de crestas nos sugiere poéticamente, su cuerpo recostado hacia las aguas del mar mientras recibe su martirio. 

Aguja grande

Agujas menores


Al subir por la pista hacia el Bartolo, 200 metros más alto, las vistas nos permiten contemplar toda los 180 km del golfo de Valencia hasta divisar el Montgó de Jávea en la lejanía. Del otro lado las islas columbretes. Detrás nuestro las ruinas del primer eremitorio, el actual convento carmelita.
Un gozo para los sentidos. Un auténtico viaje cultural por Valencia y Castellón, que finaliza visitando el Arco romano de Cabanes en la antigua Via Augusta.

Arco de Cabanes


Bibliografia:
Vicente Sos Babyat, El valle de Miravet y “Les Agulles de Santa Agueda” (sep. Del Boletín de la Sociedad Castellonense de Cultura t. xxxv e. octubre -Diciembre 1959.

jvniclos

viernes, 26 de julio de 2013

La Capilla de San Pedro y Rodrigo de Borja, futuro Papa Alejandro VI



Durante este mes de julio los Guías Oficiales de Turismo de Valencia y Comunidad Valenciana (Apit) tuvimos la oportunidad de asistir a una visita guiada a la Capilla de San Pedro, de la catedral de Valencia, recientemente restaurada. La visita guiada la impartió D. Jaime Sancho, Canónigo conservador del patrimonio artístico de la catedral.
D. Jaime remarcó la importancia de visitar esta capilla a partir del próximo mes de septiembre y como elementos de valor, el más antiguo es la reja de hierro colado en oro realizada en la segunda mitad del siglo XV, en concreto del año 1467 por Juan Pons, con la dedicatoria al Pastor Supremo de la Iglesia, Tu es pastor Ovium, Princeps Apostolorum (Tú eres el Pastor de las ovejas, el Príncipe de los Apóstoles).
Lo más valioso fueron los frescos de Antonio Palomino (finales del XVII) representando pasajes de la vida del apóstol san Pedro. Las tablas de la pared que enfrenta a la entrada tiene la particularidad de haber cerrado las puertas del órgano renacentista de la catedral y fueron pintados por Nicolás Falcó a comienzos del siglo XVI, representando pasajes de la vida de santa María.
Martirio de san Pedro




Antiguos Oleos del órgano renacentista



 
La decoración de hojarasca y estucos en la franja superior tenían un significado simbólica referido a la fecundidad espiritual, en cornucopias, amapolas y lirios. El canónigo Sanchis Sivera, antes de la guerra civil, la describe como rematada de cúpula semiesférica y linterna. Toda la capilla sufrió daños importantes durante la guerra civil, efecto de un fuego devastador (1936). Hoy bellamente restaurada hoy y con una lámpara de murano que ofrece una espléndida iluminación. 
Perspectiva de la bóveda iluminada

Capilla como museo hacia 1940











La capilla podrá visitarse y será también un centro de conferencias para amantes de la cultura y el arte eclesiásticos·
El título de capilla Sixtina de la Catedral, que le dieron algunos historiadores, parece un poco exagerado, pero interesante, ya que Rodrigo de Borja, obispo de Valencia () fue el encargado de su fundación y fue asimismo Mecenas en el Vaticano con sus estancias propias, que mejorarían los Papas renacentistas posteriores. El programa de la capilla valenciana estaba dedicado a la figura de san Pedro quizá previendo que algun día fuera el fundador elevado a la silla de san Pedro.

El primer ocupante de la Cátedra de Pedro, de origen valenciano fue Alfonso de Borja como Calixto III, que ya nombró a su sobrino como cardenal de la iglesia en 1456. El Papa Calixto, que retenía después de su elevación al papado el obispado de Valencia, poco antes de su muerte, e] 30 de junio de 1458, nombró como obispo de esta Diócesis a su sobrino Rodrigo de Borja, hijo de su hermana Isabel, cardenal diácono, decano del Colegio Cardenalicio y vice-canciller de la Iglesia Romana.En la Universidad de Bolonia, Rodrigo, consiguió el doctorado en derecho el 13 de agosto de 1456, siendo ya notario apostólico.
Rodrigo de Borja (Alejandro VI)

Al ser nombrado obispo de Valencia tomó posesión de la Diócesis el 21 de julio de 1458, por medio de] canónigo de la Catedral, Antonio Bou. Volvió a Valencia como legado apostólico en 1471. Así describe su venida en su biografía novelada, Joan Francesc Mira narra así su venida a Valencia hacia 1472:
A mitad de junio despueś de un mes de viaje llegamos a la vista del Grao de Valencia, hacia veintitres años, que desde allí mismo, un joven estudiante de leyes se había embarcado para Roma. Llamado por un tío anciano, como tantos otros adolescentes que dejan su país buscando fortuna con las armas o en la Igleisa, pero son muy pocos los que pueden volver, como volvía yo, con la fortuna de cara. Esperé durante dos o tres días en el monasterio del Puig para ordenar mi comitiva y dar tiempo a completar mis preparativos y una mañana llena de luz la ciudad me recibió con más triunfo y fiesta que en una entrada de rey, con un cortejo mayor que el de un monarca, investido de tanta autoridad como un pontífice romano. ..Ahora el triunfo era para mí, yo era el príncipe, llegamos a las puerta de Serrano con una comitiva que jamás hubieran contemplado los valencianos...trescientos hombres bien vestidos y ataviados, bajo un palio de oro llevado por doce nobles, mi caballo era el único blanco en señal de dignidad soberana: Del portal de Serranos hasta la Seo el camino es breve pero se hizo larguísimo porque toda la población de Valencia se había amontonado a nuestro paso, querían contemplar a aquel gran cardenal hijo de la casa Borja que venía de Roma con el esplendor de un papa, el aire era toda una nube de pétalos y flores que las mujeres vestidas de gala lanzaban desde terrazas y ventanas” (JF.Mira, p. 148ss).

Jose Vicente Niclos

Véase, Joan F. Mira, Borja Papa, València, 2007
Revista Catedral de Valencia, nº6, 2011.

Gracias por escoger Valencia. Visítala de nuestra mano.

viernes, 12 de julio de 2013

La franja cultural del parque del río Turia: Casa Museo Benlliure, música, poesía y color

 
Iremos desgranando en entregas sucesivas sobre la isla de los museos de Valencia, o la “franja cultural del parque del río”. La isla de los Museos en Valencia comprende ambos márgenes del río Turia con museos dedicados a las artes plásticas de la época modernista, contemporánea y vanguardista. También pueden considerarse museos y edificios culturales al jardín botánico de la ciudad, cerca de las Torres de Serranos y el Museo del Corpus junto a las torres de Serranos.
Viniendo del parque de Cabecera nos encontramos con el Ivam, o instituto de Arte moderno con una colección permanente del pintor costumbrista Ignacio Pinazo de un modernismo puntillista y del escultor catalán Julio González. A continuación se sitúa el Centro de El Carmen con exposiciones temporales dedicadas a diversos temas, como el retrato, la vida política del siglo XVIII y diversas escuelas pictóricas.

Más allá nos encontramos con la Casa Museo de José Benlliure, y al otro lado del cauce del Turia el museo San Pío V, de la academia de Bellas Artes.

El pasado domingo visitamos precisamente la casa Museo Benlliure en una visita guiada familiar. José Benlliure fue otro pintor costumbrista valenciano, nacido en el seno de una familia de artistas, en el Cabanyal. En su estilo refleja tanto temas sencillos como grandiosos pero es en los primeros donde representa un testimonio de la ciudad en el ayer.


J. Benlliure, la Lonja de Valencia

Benlliure, pescador del Cabanyal reparando las redes






Tras pasar el umbral de la casa, sorprende la belleza del edificio y sorprende aún más su estado de conservación pese a los cambios experimentados en la ciudad durante los dos últimos siglos. El edificio fue proyectado en 1880 por Vicente Miguel y Viñuelas concebido como una casa burguesa típica para una familia acomodada en la época: la planta baja con el salón de visitas y comedor, el piso principal con mirador al jardín y despacho, el piso alto para arrendar y un ático para el servicio. En el piso alto donde se pueden ver pinturas, cerámicas, esculturas y dibujos de los hermanos Benlliure, y alguna muestra de Sorolla, Muñoz Degraín y otros valencianos ilustres.
  
Comedor
Antesala
 


El jardín nos ofrece un espacio único,un hermosísimo jardín de tipo “patio” con los árboles de litoral como los pinos, cipreses, laureles, naranjos, y las plantas mediterráneas los geranios, jazmines y tilos en la disposición de bellos parterres y glorietas, según la distribución de los jardines privados valencianos. La fuente y los juegos de agua de las albercas en la glorieta hacia la que confluye la vista, clara herencia árabe, los cipreses y parterres propios de los huertos renacentistas a los que debemos de añadir los motivos escultóricos y la cerámica de tradición valenciana. Otro ejemplo de tipo neoclásico son los de Monforte y similar al que presentamos es la Casa Museo de Joaquín Sorolla en Madrid, con sus parterres y rosas blancas que inspiraron su arte, como las bellas mujeres vestidas de blanco paseando por la playa de la Malvarrosa también con un taller o estudio en la parte final del patio.

Parterre con juegos de luz

Cocina de cerámica




Fuente en la glorieta
 





















Al final de nuestra casa museo se sitúa el estudio del pintor José Benlliure con iluminación y vistas magnificas a este jardín de las musas, fuente de inspiración costumbrista y paisajista indudable y conectado con el Convento de El Carmen, en aquella época Academia de Bellas Artes de san Fernando.
lectura al atardecer
En el estudio se pueden contemplar bocetos de obras y paisajes de caire modernista, como la lectura en velada familiar del grupo femenino envuelto en una atmósfera floral.

Visita Valencia, conoce de la mano de Itineris  sus museos.
JVN

Apéndice:
Rosas Blancas del Jardín, 

Sorolla

Jardín de Joaquín Sorolla en su casa de Madrid.